El 24 de junio de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le otorgó medidas cautelares, tras considerar que afronta una situación de gravedad y urgencia.
Aníbal Martin Rivas Reed, originario de Matagalpa, tiene 61 años de edad. Formó parte del Ejército Popular Sandinista (EPS) durante la década de 1980 hasta ser dado de baja en 1990. Luego se reintegró al Ejército para ser miembro del Departamento de Inteligencia, y renunció en diciembre de 2006.
A partir de entonces se desvinculó tanto del Ejército como del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). En 2018, Aníbal se unió a las protestas antigubernamentales para exigir el cese de la represión y justicia para las personas asesinadas. En represalia a su participación en las protestas, desde 2018, tanto él como su familia, fueron perseguidos por el régimen e investigados por ser presuntamente autores del delito de menoscabo a la integridad nacional (también conocido como traición a la patria) y/o terrorismo.
El 17 de mayo de 2025, alrededor de la 1:50 p.m., oficiales de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (DOEP) en conjunto con otros agentes policiales, procedieron a detenerlo sin presentar una orden de captura. Según se aclaró, durante el operativo los agentes allanaron la vivienda y se llevaron sus documentos, incluyendo licencias y pasaporte.
Ese fin de semana el régimen Ortega-Murillo ejecutó la detención de al menos 14 personas opositoras en el norte del país, entre ellos exmilitares, exalcaldes y concejales de partidos de oposición disueltos por el Estado. Aníbal fue detenido por ser considerado opositor.
Luego de 40 días de detención se conoció que Aníbal está detenido en la cárcel Modelo y que tras un proceso arbitrario en el que no se le permitió defenderse, fue condenado a 50 años de prisión por el delito de traición a la patria. Aníbal tiene padecimientos crónicos de salud que requieren atención y medicamentos especializados.
Su familia ha expresado su alarma ya que Aníbal se encuentra bajo confinamiento solitario, recluido en una celda pequeña, completamente cerrada y en aislamiento total, sin posibilidad de hablar ni salir al sol.
El 24 de junio de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares, tras considerar que afronta una situación de gravedad y urgencia, toda vez que sus derechos a la vida e integridad personal se encuentran en riesgo de daño irreparable en Nicaragua.
¡Libertad para Aníbal Rivas!
Exigimos al régimen Ortega-Murillo: ¡Nicas libres ya!