Ricardo José Mendoza Yrigoyen es un nicaragüense de 64 años, aficionado al arte y al fútbol, que residía en Managua, en la zona de Carretera Sur.
El 23 de enero de 2026, alrededor de las 10:30 p.m., Ricardo fue detenido en su casa de habitación, en un amplio operativo policial en el que participaron unos 20 agentes armados que se movilizaban en tres camionetas, una de ellas sin identificación, vistiendo de negro y con armas largas.
Esa noche, a la hora antes mencionada, una persona vestida de civil tocó el timbre de la vivienda y, cuando Ricardo salió, observó el despliegue policial. Al preguntar qué ocurría, los agentes respondieron que quienes se encontraban dentro de la vivienda debían permanecer ahí. El oficial a cargo le dijo a Ricardo: “Usted ya sabe”, sin explicar a qué se refería.
No le presentaron orden judicial, ni informaron las razones de la detención, procediendo de forma inmediata a llevárselo a un sitio desconocido. Desde ese momento, su familia desconoce su paradero.
Luego de la detención, los agentes policiales interrogaron a las personas que se encontraban en la vivienda, incluyendo familiares y trabajadores preguntándoles por la esposa de Bayardo Arce Castaño, particularmente le preguntaron si conocían supuestos planes de fuga o si Ricardo habría colaborado con ayuda económica para facilitar su salida del país.
También se interesaban por conocer sobre presuntas transferencias de dinero vinculadas ese hecho. Durante los interrogatorios, registraron la vivienda, tomaron fotografías de habitaciones, documentos y pertenencias personales, abriendo gavetas y revisando distintos espacios del inmueble. Además, se habrían llevado dinero y bienes pertenecientes a Ricardo y sus familiares, así como otros objetos personales cuyo contenido y destino se desconocen al día de hoy.
Sus familiares también fueron víctimas de intimidación. Una familiar adulta mayor, fue sometida a interrogatorios reiterados, fotografiada de manera constante por agentes estatales y luego obligada a abandonar la vivienda. Las autoridades estatales habrían coordinado su salida inmediata del país mediante un boleto aéreo gestionado de forma previa. A las 7:00 de la noche del día siguiente, otras personas que permanecían en la vivienda fueron desalojadas del inmueble, incluyendo los trabajadores y hasta los perros.
La familia de Ricardo ha realizado distintas gestiones para obtener información sobre su paradero y situación legal, incluyendo consultas en el Sistema Penitenciario, en el centro penitenciario “La Modelo”, en la Dirección de Auxilio Judicial conocida como “El Chipote Nuevo” y ante el Ministerio Público. Sin embargo, las autoridades han negado información oficial sobre su detención o ubicación. En determinadas ocasiones se les habría informado que el propuesto beneficiario no se encontraba detenido o incluso, que estaba en su casa.
El 29 de abril de 2026 se tuvo conocimiento, de forma extraoficial, de que Ricardo fue condenado a entre 15 y 20 años de prisión por los supuestos delitos de lavado de dinero y corrupción, y por haber presuntamente colaborado con familiares de Bayardo Arce Castaño para salir del país. Sin embargo, a la fecha, sus familiares continúan sin contar con información oficial sobre su paradero y situación.
Han transcurrido ya varios meses desde la privación arbitraria de la libertad de Ricardo y las autoridades continúan sin brindar información sobre su ubicación, estado de salud, condiciones de detención o situación legal. Teniendo en cuenta el trato que reciben las personas percibidas como opositoras por parte del régimen, Ricardo permanecería en una situación de extrema vulnerabilidad, aislamiento e incomunicación. La familia desconoce cuál es su situación de salud, las condiciones en las que se encuentra recluido y si ha tenido acceso a atención médica adecuada.
Considerando la urgencia y gravedad de daños irreparables para su vida e integridad personal, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares el 22 de junio de 2026, demandando al Estado que adopte las medidas necesarias para determinar su situación y paradero y a revelar el lugar de su detención, permitiendo el acceso de sus familiares y representantes legales.
¡Libertad para Ricardo Mendoza Yrigoyen!
Exigimos al régimen Ortega-Murillo: ¡Nicas libres ya!