Eddy forma parte del grupo de las diez personas que se encuentran arbitrariamente privadas de libertad por motivos políticos en Nicaragua desde antes de la crisis de 2018. Su detención y condena es consideraba arbitraria porque no hubo orden judicial para su arresto ni pruebas de su culpabilidad obtenidas legalmente, en el proceso penal, además que hay denuncias de que fueron torturados para auto incriminarse en los hechos y fue determinante su afiliación liberal, así como sus antecedentes de protesta por el fraude electoral en los comicios municipales de 2012.
Eddy Antonio Gutiérrez Delgadillo nació el 23 de mayo de 1980 en Ciudad Darío, ciudad considerada un bastión del liberalismo en el país. Ahí creció junto a su familia, estudió hasta bachillerarse, formó su propia familia y al momento de ser detenido trabajaba como albañil.
Antes de la injusta prisión, Eddy era una persona alegre, muy motivado a contribuir en obras de la iglesia Católica y a la defensa de los derechos de las personas. Eddy proviene de una familia liberal, uno de sus hermanos fue concejal del Partido Liberal Independiente (PLI) en Ciudad Darío antes de 2012.
Eddy participó en las protestas contra el fraude de las elecciones municipales en Ciudad Darío en 2012, y meses antes de ser detenido en 2014, empezó a padecer de hipertensión.
Fue detenido el 26 de julio de 2014 y tras un proceso judicial en que se irrespetaron las garantías del debido proceso, fue condenado arbitrariamente a 113 años de prisión luego de haber sido obligado a confesar bajo torturas su presunta participación en el ataque a la caravana de simpatizantes sandinista el 19 de julio de 2014.
En el juicio en su contra, Eddy señaló al Comisionado Ramón Avellán (ex jefe de El Chipote y señalado de dirigir la represion letal de las protestas de 2018 en Masaya) de haberlo llevado a él y a otros detenidos del caso a una casa desconocida para someterlo a torturas que nunca se habría imaginado. Desde 2015, Eddy fue recluido en una celda de máxima seguridad de la cárcel La Modelo, en condiciones infrahumanas y sin atención médica adecuada para tratar su hipertensión.
Además de la hipertensión su vista se ha deteriorado estando en prisión y tiene padecimiento renal. Por ninguno de esos problemas de salud ha tenido la atención médica que merece. Desde mediados de marzo de 2025, Eddy fue al calabozo de castigo conocido como “El infiernillo”, tras exgir la liberación de José Meza, quien fue condenado por los mismos hechos que él y cumplió su pena en julio de 2024.
¡Libertad para Eddy Gutiérrez Delgadillo!
Exigimos al regimen Ortega-Murillo: ¡Nicas Libres Ya!