Jonás Miguel Juwith es un indígena Mayangna de 33 años de edad que antes de ser detenido se dedicaba a la agricultura. Jonás fue detenido el 12 de abril de 2022, por hechos ocurridos en el contexto de la violencia que se registra en el Caribe nicaragüense debido a las invasiones de colonos armados y las ventas ilegales de territorios de las comunidades indígenas.
En los años 2020 – 2021, Jonás y sus hermanos decidieron construir una casita en el área donde estaban cultivando en la comunidad de Muskuwas, con el objeto de frenar la invasión de colonos en esas tierras. Un tercero que también compró tierras en esa zona, le vendió tierras a otro e incluyó las tierras donde los hermanos habían construido la casita. El supuesto comprador afirmaba que tenía escrituras, las que la familia Juwith considera falsas, pues se trata de tierras comunales que no son susceptibles de traspaso mediante compra venta.
Ante esta situación de inseguridad, los hemanos Miguel Juwith decidieron mantenerse en la casita, presintiendo que en cualquier momento podían ser atacados por los invasores de su propiedad.
El 9 de mayo del 2021, Demetrio, uno de los hermanos de Jonás, recibió información de un mestizo que aseguraba que la casita y otra parte del terreno asignado a ellos estaban invadidos. En la madrugada del día siguiente dos hermanos de Jonás, Demetrio y Harvyn, acompañados de dos personas más, se presentaron en la casita, donde se encontraban durmiendo los invasores, discutieron con los ocupantes conminándolos a que abandonaran la casa. Se produjo una discusión y resultaron muertos Harvyn Miguel Juwith, de 33 años, hermano de Jonás, y uno de los colonos.
El otro hermano de Jonás, Demetrio Miguel Juwith resultó herido de arma de fuego en su pierna derecha.
Jonás y su hermano Demetrio permanecieron en sus casas los meses siguientes a los hechos. Jonas fue detenido 11 meses después de ocurridos los hechos.
Al ser detenido Jonas fue torturado, con choques electricos, presionándolo a que en interrogatorio dijera dónde estaban las armas. Él afirmó que no había utilizado armas y tampoco se presentaron pruebas en el juicio que confirmaran que las haya utilizado. En el juicio contra Jonás se alegó por medio de testigos que él ni siquiera estuvo en el sitio de los hechos pues estaba trabajando en la comunidad de Klaridan, Alamikamba, desde el 10 de abril hasta el 28 de mayo de 2021. Sin embargo, dichas pruebas fueron desestimadas.
Jonás fue condenado en un proceso en el que se violó su presunción de inocencia, los plazos procesales y el derecho a la defensa. Se le condenó a 52 años de prisión que por disposición constitucional se ajustan a la pena máxima de 30 años. El Ministerio Público al acusar no tuvo en cuenta que Muskuwas es una comunidad dentro de un territorio indígena y que cualquier tercero o colono debe tener un aval o un contrato de arrendamiento, lo que no fue acreditado por las supuestas víctimas de forma que demostraran que estaban legitimados para estar en posesión o uso de dicha tierra.
La sentencia condenatoria contra Jonás fue apelada pero el recurso fue desestimado sin que se valoraran los alegatos de la defensa.
Si bien Jonás no llevaba a cabo un activismo político opositor tradicional, es evidente que la defensa de sus tierras frente a los invasores fue el motivo por el cual un Estado negligente para proteger los derechos de los pueblos indígenas se ha valido de un poder judicial que carece de independencia para condenarles por un delito que no cometió.
Jonás está actualmente en el Sistema Penitenciario de Waswali, en Matagalpa. La lejanía de este centro respecto de la comunidad de Muskuwas dificulta que la familia le visite y lleve provisiones y medicinas. No le permiten salir a tomar el sol y ha sido golpeado. Tiene una hernia y padece asma crónica, pero no le proporcionan la debida atención médica, por lo que su salud se ha deteriorado.
¡Libertad para Jonás Miguel Juwith!
Exigimos al regimen Ortega-Murillo: ¡Nicas Libres Ya!