Leonel forma parte del grupo de diez personas que se encuentran arbitrariamente privadas de libertad por motivos políticos en Nicaragua desde antes de la crisis de 2018. Su detención y condena es consideraba arbitraria porque no hubo orden judicial para su arresto ni pruebas de su culpabilidad obtenidas legalmente en el proceso penal, además que hay denuncias de que fueron torturados para auto incriminarse en los hechos y fue determinante su afiliación liberal, así como sus antecedentes de protesta por el fraude electoral en los comicios municipales de 2012.
Leonel Antonio Poveda Palacios nació el 18 de diciembre de 1966 en Carazo. En este departamento creció con su familia y luego migró hacía Ciudad Darío, departamento de Matagalpa, donde formó su propia familia y empezó a dedicarse al comercio.
Por motivos personales y distintas dificultades que enfrentó en su vida, logró estudiar hasta el octavo grado. Se caracteriza por ser un hombre de familia, por ser un padre y esposo muy responsable en el hogar y por ser muy trabajador.
Su afinidad politica se ubica en el liberalismo, era un líder del Partido Liberal Independiente (PLI) en Ciudad Darío cuando fue capturado.
Su liderazgo lo llevó a protestar tras las fraudulentas elecciones municipales de 2012, en las que el Frente Sandinista se adjudicó, producto del fraude, la alcaldía de su municipio (un reconocido bastión liberal).
Rosendo fue detenido el 1 de agosto de 2014 y tras un proceso judicial en el que se irrespetaron las garantías del debido proceso, fue condenado a 133 años de prisión luego de haber sido forzado mediante torturas a autoinculparse de participar en el ataque a la caravana sandinista del 19 de julio de 2014. Desde 2015 está recluido en una celda de máxima seguridad en el Sistema Penitenciario La Modelo.
Antes de ser detenido, el señor Leonel Poveda era una persona sin problemas de salud, pero el tiempo y las condiciones de reclusión le han provocado algunos padecimientos, como enfermedades en la piel producto de las insalubres condiciones de la celda. A ello hay que sumarle que desde 2021 padece de insomnio, dolor de espalda y dificultad para orinar. No se le ha brindado la atención médica adecuada y tampoco se le han realizado exámenes médicos exhaustivos.
Desde 2020, Leonel padece constantemente de problemas intestinales por los que tampoco ha recibido la debida atención.
¡Libertad para Leonel Poveda!
Exigimos al régimen Ortega-Murillo: ¡Nicas Libres Ya!