Jairo Obando Palacios

Jairo forma parte del grupo de nueve personas que se encuentran privadas de libertad por motivos políticos en Nicaragua desde antes de la crisis de 2018. Su detención y condena es consideraba arbitraria porque no hubo orden judicial para su arresto ni pruebas en el proceso penal, además que hay denuncias de que fueron torturados para auto incriminarse en los hechos y fue determinante su afiliación liberal, así como sus antecedentes de protesta por el fraude electoral en los comicios municipales de 2012.

Jairo Alberto Obando Palacios nació el 18 de julio de 1984 en Ciudad Darío, municipio de Matagalpa, donde creció junto a su familia y estudió hasta concluir la primaria.

En su ciudad natal trabajó desde joven como albañil y formó su propia familia, incluyendo tres hijos que eran menores de 10 años al ser detenido en 2014. Estar en prisión por 11 años le ha impedido acompañar a sus hijos en momentos importantes de sus vidas, como sus graduaciones y otras fechas relevantes. 

Jairo es una persona muy creyente, comprometido con la iglesia y el servicio hacia los demás; él cuidaba de su papá y mamá hasta antes de ser detenido; y nunca se involucró en problemas con nadie.

Ser de afiliación liberal y defensor de la democracia le llevó a participar en las protestas contra el fraude de las elecciones municipales en Ciudad Darío en 2012.

Antes de ser capturado en 2014, Jairo no padecía ninguna enfermedad. Actualmente está padeciendo de triglicéridos y colesterol alto y de problemas de piel por la insalubridad de la celda en la que está confinado.

Jairo fue detenido el 3 de agosto de 2014 y condenado a 113 años de cárcel por presuntamente haber participado en el ataque a la caravana sandinista del 19 de julio de 2014. Él fue fuertemente torturado por agentes policiales para que se autoinculpara de hechos que no había cometido.

Fue acusado de ser uno de los tres tiradores contra la caravana de simpatizantes del Frente Sandinista, el 19 de julio de 2014, ocurrido en el kilómetro 75.3 de la carretera Managua-Matagalpa. Durante su relato a Magazine del Diario La Prensa, Jairo denunció las torturas e intimidación que sufrió por parte de la Policía. “Me dijeron aquí vas a hacer lo que digamos hijo de la tal por cual, porque estás en nuestras manos, si no ya sabés, si no tu familia se va a morir y los vamos a decapitar manos por manos y pies por pies. Y yo tuve miedo porque, la verdad, mi familia es todo para mí”.

Desde 2015 está recluido en una celda de máxima seguridad del penal La Modelo, sufriendo condiciones inhumanas, sin recibir  la atención médica adecuada.

¡Libertad para Jairo Alberto Obando Palacios!

Exigimos al regimen Ortega Murillo: ¡Nicas libres ya!