Rosendo forma parte del grupo de diez personas que se encuentran arbitrariamente privadas de libertad por motivos políticos en Nicaragua desde antes de la crisis de 2018. Su detención y condena es consideraba arbitraria porque no hubo orden judicial para su arresto ni pruebas de su culpabilidad obtenidas legalmente en el proceso penal, además que hay denuncias de que fueron torturados para auto incriminarse en los hechos y fue determinante su afiliación liberal, así como sus antecedentes de protesta por el fraude electoral en los comicios municipales de 2012.
Rosendo Antonio Huerta González nació el 8 de enero de 1972 en el seno de una familia indígena en la Comarca de Saba Larga, ubicada en el municipio de San Ramón, departamento de Matagalpa, donde años despues formó su propia familia.
Por las dificultades económicas y de acceso a la educación, Rosendo solo pudo estudiar la primaria, por lo que se dedicó a trabajar en agricultura sembrando maíz y frijoles, y a veces trabajando como albañil, pues siempre ha sido una persona trabajadora.
Rosendo es un líder político liberal en su comunidad, por lo que incluso antes de ser detenido en 2014, sufrió amenazas de ser golpeado cuando protestó por el fraude en las elecciones municipales de 2012. Desde antes de ser detenido, Rosendo sufría de gastritis crónica.
Fue detenido el 30 de julio de 2014 y tras un proceso judicial en el que se irrepetaron las garantías del debido proceso, fue condenado a 37 años de prisión luego de haber sido forzado mediante torturas a autoinculparse de participar en el ataque a la caravana sandinista del 19 de julio de 2014.
Desde 2015, Rosendo ha estado recluido en una celda de máxima seguridad de la cárcel La Modelo, en condiciones infrahumanas. Desde 2017 padece de bastante ardor en la vista, pero las autoridades no le han proporcionado atención oftalmológica alguna.
¡Libertad para Rosendo Huerta!
Exigimos al regimen Ortega-Murillo: ¡Nicas Libres Ya!